Felicidad

Porque nos hemos cansado del blablabla. Porque sabemos que somos parte del problema y nos sentimos un poquito responsables de la situación. Porque nos gusta pensar que somos la generación que puede cambiarlo todo. Porque tus hij@s no tienen la culpa de nada y l@s nuestr@s, tampoco. Y l@s hij@s de las personas con menos recursos, tampoco. Y los de las otras especies, tampoco. Porque merecemos vivir en una sociedad más equilibrada, más sostenible, más transparente y más próspera. Una mejor. Pero, para eso, primero hay que repoblar, limpiar y proteger todo lo que hemos exterminado, contaminado y explotado. No sé tú, pero nosotr@s estamos hart@s de ver ballenas agonizando en la orilla de la playa. De ver personas agonizando en los límites de otros barrios. Hart@s de los titulares y de las intenciones que se quedan en una hermosa presentación de power point. Del “que se encarguen los políticos” o “que se encargue Bill Gates, que tiene dinero”. De escurrir el bulto, a fin de cuentas. No. Ya no cabe más basura. No caben más privilegios para un@s a costa de miseria de otr@s. Podemos mirar hacia otro lado y consumir como en los 90, pero la cosa es que si se nos acaba el agua, se nos acaba también Netflix. Los trabalenguas. Juanito clavó un clavito. Todo. Todo, incluyendo el recuerdo de tus primeros pasos, las bromas, los penaltis. Se acaba Venecia. Y con Venecia, el carnaval. Y con el carnaval, también se acaba un poco Río. Ese festival. Aquel verano. El vino caliente después de esquiar. Los colores, los trenes, la memoria. Se acaban los derechos y se olvidan las victorias.

La ciudadanía está exigiendo otro modelo y, si no escuchamos, nos vamos a morir de hambre. Literal. Existimos por eso. Porque rectificar es de sabios. Porque nadie es perfecto. Somos much@s echando la vista atrás, queriendo enmendar, aprendiendo a saldar facturas o a pagar nóminas de manera más responsable. Porque el cambio, además de posible, es rentable. Porque renovarse o morir. Porque time’s up. Porque we can be heroes just for one day. Porque si no lo hacemos ya, en diez años adiós muy buenas. Para distopías, ya está Orwell. Nos merecemos un futuro habitable. Uno despejado, justo, apetecible. Tenemos los recursos, la tecnología y las soluciones. Acción. Acción. La acción es lo que falta. Por eso existimos. Porque la vida es bella. Cuidémosla. Si no es por nosotr@s, hagámoslo por ella.